Guardaparques de la Dirección del Parque Nacional Galápagos monitorearon a 101 estaciones de control de roedores ubicadas en la isla Seymour Norte, declarada libre de esta especie introducida el año pasado, como una medida de bioseguridad para detectar tempranamente una nueva posible reintroducción. El personal revisó las trampas y no evidenció consumo de los cebos, por lo que se confirma que la isla se mantiene libre de estos roedores.
Una actividad similar se realiza mensualmente en el perfil costero de la isla Baltra, del lado más cercano a Seymour Norte, para evaluar el nivel de consumo del cebo por parte de los roedores en las 179 estaciones de control ubicadas en este sitio. En el último monitoreo se estima un consumo del 80% por lo que se volvió a colocar el producto de control en las estaciones consumidas para mantener baja la población de esta especie introducida y reducir el riesgo de reintroducción a Seymour Norte. Esta actividad contó con el apoyo de la Fundación Jocotoco.



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